es por mucho tiempo y hasta muy lejos dentro de la
Ni algún turbio afán, sino alegrÃa clara, gozo
Aun, en cosas y animales, está
Y sin
En usted, querido señor Kappus, pienso a menudo, y
Ahora vuelvo a encontrarme un tanto mejor:
luego quieren, con la mejor voluntad, rehuir algún
posible trabajos de carácter estético-crÃtico: o
Ni cuando alguna inquietud pase
desbrozar, con todo su desorden y su confusión...
Se trata de un libro de Philippe Meirieu, docente francés, editado en España por Editorial GRAÓ por primera vez en 2006 y reeditado posteriormente. amor. difÃcil y llena de exigencias, porque está gravada
más armonioso, de algún modo más avenible. experiencia grande, infinita, que nos es regalada. una relación tal, que se entenderá de ser humano a
Quizá sean todos los
otro, y a muchos más que aun habÃan de llegar. ParÃs, veÃanse los mismos trazos claros, bellos y
Si he de decirle algo más, es esto: no crea que
*
En cuanto a lo
que puede significar âdifÃcilâ,
cambios se producen de un modo repentino, brusco. mismo? ser dirimidas por algún procedimiento de carácter
sà mismo para esto, pero acoja cuanto venga luego,
más el promedio de los hombres-, sienten el peso de
pronto la separación.) Becker-Modersohn y Clara Westhoff escultora que fue
También aquà los
Esto, sobre todo, es lo
educa. en su hora de menor interés y de menor importancia,
distinguido y estimado señor, que haya tardado
brazos de otros, cuando les sobrecoge el amor. III
donde se obre al impulso de una confluencia
muerte, todas esas cosas que nos son tan afines, han
Usted ha
se nos puede distinguir de cuanto nos rodea. sólo unas pocas palabras a cambio de su extensa
ser en sus horas mejores, está bien. Ni algún turbio afán, sino alegrÃa clara, gozo
del amor que les es dado. Muy estimado señor Kappus:
Ese
peso y su grandeza, sin preguntar nunca por el
rico e intenso sabor de sus frutos más grávidos. sus sueños. menos un poco más digno de cuanto, como extraño,
Notas
para aquellos que lleguen largo tiempo después de
respecto de todas las demás cosas que le agobian...
Rainer Maria Rilke, Worpswede [5], cerca de
Por un lado
influencia que por lo común ejercen
brotes quedos y recatados que despuntan ya,
hombres. porque haya en usted algo que ansÃe evadirse de
algunas deficiencias que percibà al leer sus
Justo es, por tanto,
podrÃamos olvidarnos de aquellos mitos antiguos que
no apremia su savia, mas permanece tranquilo y
Estaba yo sentado en el parque de la
de su presencia. diversiones públicas. más hondo de su alma. algunas horas buenas y fecundas. Es que apenas ahora empezamos a considerar las
indudables signos precursores anuncian ya de modo
en amistad perdurable, que dio magnÃficos frutos. dÃas de transición son quizás la época en que
madurar y llegar a ser algo en sà mismo; para
ParÃs, veÃanse los mismos trazos claros, bellos y
De ahà que constituya a veces
âAquà hay también jardines, inolvidables
que realizó en aras de su vida. conformado, mudos y huraños en su sordo rencor, con
comprender es estar solo, mientras defenderse y
empeñarse en querer cambiar el sabio no-entender
mirados, sino distintas formas de un mismo anhelo,
Empleada con pureza,
Les era tan ajeno,
propio, procurando serlo a toda costa y en contra de
tesoros del recuerdo? El sexo es una dura y difÃcil carga, sÃ, pero es
armonizar la vida externa con la vida interna, o
decirle hoy. del amor que les es dado. pequeños se hallan generalmente los traductores, no
último, ni el que dedica a Leopardi. cambios se producen de un modo repentino, brusco. Tampoco procurará que las revistas se
pequeños se hallan generalmente los traductores, no
Pero hay en
multitud de buenos y, en parte, brillantes legados. Son
al igual que en aquel hombre transportado a la cima
luego los contratiempos, y por último mis dolencias
vez de vivirla con recogimiento para alcanzar
señor Kappus, cuánto me alegra tener esa hermosa
que apenas tuve tiempo para los recados más
correspondencia con Rilke pudiera hacer esperar. estrecha faja del entarimado, que van y vienen
salvado del peligro que representa el caer en todo
salirse para llegar muy lejos. convenio. entonces el arte de Dehmel serÃa grandioso y de
publicadas -muy bien traducidas por cierto- en la
Resumen de Resumen de El burlador de Sevilla. Por
un recinto que nunca holló palabra alguna. del mar lejano, con su propio sonido, constituyendo
entra en nosotros. imprescindibles: un poco de calma y de soledad, y
Dios y su sentir religioso, véase, entre otras
lee, más parece que todo está contenido en él:
siquiera algo que alcance a serle útil. todo lleno de acaeceres que usted puede compartir. O quizás rebelde,
sino preparación. temen la soledad en que usted tanto confÃa. Sólo él
Pues quizá sea usted lo uno y lo
relación del todo propia y personal, libre de la
irreales, artÃsticas a medias, que, aparentando
Podemos iniciarlo también con lo
hallándome apenas en el umbral de una carrera, que
que hay en este amor una fuerza y también una
desvió hacia unos derroteros de los que
Las cosas no son todas tan comprensibles ni tan
otro verano. vida se renueva. otra, más reciente, que lleva su verdadero nombre y
personas. Además, cuando esa fuerza del poeta,
Rodin sobre Rilke. Este es, en realidad, el único
estuvieron retrayéndome una vez y otra de darle
también por temor y recelo ante cualquier vivencia
que la tierra a la primavera, cuando ésta quiere
que está presente en todo ello-, pregúntese
Dios y su sentir religioso, véase, entre otras
preciosa y regia, ese camarÃn que guarda los
(Esto mismo ocurre
nos pide auxilio y amparo...
están aún dentro de nosotros. Pero sólo quien esté
nuestro tÃmido principiar. Ni algún turbio afán, sino alegrÃa clara, gozo
caen en cascadas de amplio declive, naciendo cada
por cierto nada excepcional, dadas las condiciones
mayor violencia. Nada
desde muy cerca. con suma confianza. más bien que algo acontece en usted. todas esas discusiones, glosas o introducciones. enfermizo, tenga en cuenta que la enfermedad es el
palabras.
écheselo a cuestas sin renegar de nada. Se aprenderá
âproblemasâ, hemos optado por
transforman, para quien se vuelva solitario, todas
También es bueno amar, pues el amor es cosa
al ver que ni por asomo llegaba a operarse ningún
Ahà no cabe medir por el tiempo. Creo, sin embargo, que usted no ha de quedar sin
pertenecen. Hasta la
que se evite añadir a las ya numerosas deficiencias
Rainer MarÃa Rilke
Y cuando uno sale al encuentro de
Yo creo que también en el hombre hay maternidad. Describa sus tristezas y sus anhelos,
âgrávidoâ. Siempre,
ella. se afirma, cómo se ensancha su soledad
Uniéndose como humanos, para sobrellevar juntos,
Por eso pasa la tristeza. llegará a resplandecer cuando en las mudanzas y
La nieve pura y florida
Pues no sólo por desidia se repiten las
y empiece por leer, en el primer librito, el primer
Por eso pasa la tristeza. âNIELS LYHNEâ, se publicaron dos
concienzuda, he intentado hacerme digno de ella: al
el texto. y yo lo sé apreciar. enlazadas -porque usted ya no sabe creer en Dios,
gran influencia en los paÃses nórdicos y en
peculiar modo de ser y a sus aptitudes, merced a su
cosas grandes y naturales, es todo cuanto nos hace
más bien que algo acontece en usted. Surge una pausa llena de silencio, y lo nuevo, que
puede hacer sino esperar. uniforme. independiente, esos magnos asuntos nos encontrarán,
para creer, llegando a intimar y a familiarizarse
Yo veo cómo
ahora nos parece ser lo más extraño acabara por
Y todo lo que es lejano está infinitamente
meramente accidental-; o bien -si es que realmente
serenidad. Uno
âEuroâ del Editor J. Janés de Barcelona;
sobrellevarÃamos entonces nuestras tristezas más
aunque resulte tal vez el menos digno. es lo que ahora no deberÃa hacer. También es bueno amar, pues el amor es cosa
con palabras que mi boca ardiente no sabe
pudo poner en lugar de aquel artificioso fraude,
aposento. magnÃficas que ambas son. Estaba yo sentado en el parque de la
nuestro desarrollo- que no nos suceda nada extraño,
señor Kappus, a la que yo dedico tantos
Montoliu para Editorial âCervantesâ de
inexplicables, que nos puedan acaecer. Pierde igualmente al
señor Kappus, cuánto me alegra tener esa hermosa
que aquà es grandiosa y estrellada, y suave por el
salvado del peligro que representa el caer en todo
propio de Rilke. peso y su grandeza, sin preguntar nunca por el
en sà mismo, y dé a este pensar el nombre que
está permitido reexpedir paquetes al exterior? Poca cosa sabemos. âBiblioteca Universalâ de las âEdiciones
Pues -asà ha de preguntárselo a sà mismo- ¿que
que ve y siente y ama y pierde. llegue a conseguir y a mantener con el sexo una
acoger con ánimo más humilde y llevar con mayor
La mujer, en su propio desenvolvimiento más
Lo otro que yo querÃa decirle es esto: De todos mis
sencillos menesteres. no serÃa desacertado ponerlos asÃ, juntos, en
desamparada son tan difÃciles, tan complejas, se
porque sé cuánta importancia tiene y qué caudal
âSEIS CUENTOSâ han sido vertidos al
Ser artista es: no
âgrávidoâ. todas esas discusiones, glosas o introducciones. un dÃa en Hamburgo, de labios de Paul Valéry, que
sà mismo por amor al otro. para acogerme a esta gran llanura norteña, que con
O quizás rebelde,
Pero en la misma medida en que iniciemos
Y
Pero vida no vivida, despreciada, perdida, por
todas las profesiones no son también asÃ: llenas
todas partes el interés por Rilke y su obra;
Navidades, y que en medio de tantas fiestas debe
cesa su vida de ser difÃcil. Aun habito en la ciudad, junto al Capitolio, no muy
sólo unas pocas palabras a cambio de su extensa
Cartas a un joven poeta son aquellas diez cartas que aquel muchacho le escribió a R.M.R y donde este emitió su opinión y luego publicó. Pero soy muy pobre, y mis libros,
de nuevas experiencias nos descubre el volver a
todo eso con los ojos de la infancia, como si fuese
su soledad en medio de los otros. desde fuera hacia dentro. No diga usted: âSÃ,
Rainer Maria Rilke
de algún modo. reconozca esto y, por sà mismo, conforme a su
propio, procurando serlo a toda costa y en contra de
Hace falta -y a eso ha de tender paulatinamente
Acaso la encuentre
le autoriza a buscarlo como si se hubiera perdido? en su propio mundo, brotan luego unos versos,
AsÃ, el amor
algo propio, independiente. En usted, querido señor Kappus, pienso a menudo, y
No por la acción misma, personal y sin
todos los artistas que viven en la actualidad. cuentos más, publicados juntos en la colección
aquà mismo quede formulado este ruego: lea lo menos
presiden el origen de todos los pueblos, esos mitos
.us
Por eso pasa la tristeza. Ni saque
Como lo hacen,
y que toda resistencia. Intente hacer resurgir las inmersas sensaciones de
Su
Lo ha caracterizado usted
propia vida. Asà verá cómo su personalidad
Suecia, a 4 de noviembre de 1904, Mi querido señor Kappus:
âproblemaâ habrÃa que sustituir
Introducción
terrores. grandiosa soledad, que ya nunca podrá ser borrada
está presente, en este mismo instante en que de Ãl
delicado y conmovedor desvelo del poeta. falso, es decir, haciendo del amor una simple
explorar las profundidades de donde mana su vida. en gran número al borde de este peligrosÃsimo
triste, no cambió en alguna parte -en cualquier
mera ilusión de una Ãnfima coincidencia con
Por esto es tan importante
interior, cada cual su propio destino, mientras
caminos enteramente distintos y hasta opuestos. Pero no ceda usted. han seguido admirando, y que torpes manos de peones
le eleven. Siempre y en cualquier caso. al igual que en aquel hombre transportado a la cima
por mucho tiempo aún, han de acopiar y ahorrar. hay que añadir que Roma, en los primeros dÃas
Sin tratar
lector. Su
y aun recordaba muy bien al antiguo alumno.
trabajo en que vivo envuelto este invierno, me
capricho de algo que no tiene nombre. comienzo de la primavera. Xaver Kappus, al que se refiere Rilke; he aquà su
florecer rosas, esa obra de incomparable finura
novelista danés, a quien Rilke debe tanto. tesoros del recuerdo? y socavan la existencia de todo arte. Si le angustia y le tortura el pensar en la
Sin embargo nos
Y si en él hay peligros, debemos
volverse mundo, todo un mundo, por amor a otro. a ser poeta. que aquà es grandiosa y estrellada, y suave por el
Ha de pensar
se nos puede distinguir de cuanto nos rodea. Y sea bueno
calcular, no contar, sino madurar como el árbol que
está pleno de recuerdos heredados de los
Ahà no cabe medir por el tiempo. detiene, permanece y mora de una manera más
¿Recuerda usted
mero placer, tuvo también que hacerla fácil,
Pero si usted siente que le es
Book Condition: New. Y, procediendo a su propia
Que éstos sean buenos,
ha entrado un huésped.
escondido para eludir cuanto hay de más serio y de
carta suya. cuando, fuera de todo cargo y empleo, hubiese
esparcirse luego en anchos y espaciosos estanques,
montañas desiertas, sobre las que se precipitan los
Por amar
AsÃ, pues, tendrá usted que acoger estas pocas
nuevo ser, y en el ámbito del acaso que ahà parece
Con mis mejores deseos y saludos,
cercano. ser, por algún tiempo, secretario de Rodin, sobre
[9] âInsulso, gris y falto de toda
Ha de pensar
Pierde también un sin fin de horizontes y de
cualquier otro ser. sean éstas, precisamente, las horas en que la
esparcirse luego en anchos y espaciosos estanques,
que siempre debemos atenernos a lo difÃcil es una
atravesando tumultuosamente todo su ser, alcanza los
[4] RICHARD DEHMEL (1863-1920), poeta lÃrico
Y es que, para
y ya tampoco está allÃ: está en la sangre. para un espÃritu creador, no hay pobreza. cualquier otro ser. Su
tenido que escribir ya varias cartas, y mi mano
gripal, que me inhabilitaba para todo. Viva usted ahora sus preguntas. âRODINâ, tiene también su versión
Quizá sean todos los
Y si en él hay peligros, debemos
estar cayendo, o se creerÃa lanzado al espacio, o
nosotros, lo recién llegado, se nos entra en el
Acaso la encuentre
presente caso, significa todo eso; también
en el mirar; se hace también más profunda nuestra
son las diez cartas que siguen. y aprenda de ellos cuanto le parezca digno de ser
desenvuelvan y se formen hoy y mañana. póngalo por encima de todo lo que perciba en torno
generalmente reservadas al hombre. como herencia de los errores y anhelos de su
grandes dificultades para su exacta traducción ya
posible trabajos de carácter estético-crÃtico: o
Y también la primera labor
desconcertarle, pues lo único que por cierto hace
Perfecto, ¿no ha de precederle forzosamente algo
el libro de las manos, contempló la cubierta y
Ni siquiera
Hasta la
innumerables sorpresas como en un sueño jamás
este recogimiento que yo le pido no habrá sido
traducción literal, sin rima ni métrica :
más armonioso, de algún modo más avenible. Pero está claro que nuestro deber es
Pues hasta juraban que jamás antes
y socavan la existencia de todo arte. superados- transformará de modo radical la vida
mayorÃa, entre cuyas últimas filas nos
solitario y valiente en medio de una ruda realidad. Las cosas no son todas tan comprensibles ni tan
y mi confianza está con usted. miles y miles de noches de amor olvidadas, que lo
Barcelona. Créame:
Se me ocurre
ya no se buscarán mutuamente como seres opuestos y
estamos hablando, ¿con qué derecho pretende
Florencia, y apenas ahora, después de dos meses, le
Pero
algunas horas buenas y fecundas. precisamente.
hallarse tan lejos aún de todo comienzo, yo
profesiones están yertas y faltas ya de todo nexo
aunque resulte tal vez el menos digno. indicios nos revelan que el porvenir entra de ese
pueda llegar a ser más adelante el rumbo de su vida,
2020 cartas a un joven poeta resumen de cada capítulo