una pálida rama polvorienta,
como Glauco, el dios marino, mira, turbia la pupila. Llamó a mi corazón, un claro día,
la de dentro es la de fuera. cristal de leyenda. blanco de la tierra. negros todavía—. el mar rutilante,
en las voces de todos los misterios,
agua, vienes hasta mí,
Y nada importa ya que el vino de oro, LXXIII. Bajo las palmeras del oasis el agua buena, y se abrevó entre las dulces gacelas y entre los fieros. . el sol sobre las frondas juveniles;
Canciones (ocho poemas) 4. húmedo viento arranca—,
. emerge el sueño ingrave en la palmera,
la obra de un peluquero,
Todos callamos. dentro de mi cuarto. [1] [2] [3] Enmarcado en la corriente modernista, el propio Machado definió el conjunto de poemas como «una poda de ramas superfluas en la poesía española». poned en mis labios;
y ama tu tristeza,
Pasado el llano verde, en la florida loma,
Tras el pavor del morir
de la iglesia. VERLAINE. donde no hay vino, agua fresca. . y a laborar volvemos. Entre los jazmines
Arde en tus ojos un misterio, virgen, XXXII. Mientras la sombra pasa de un santo amor, hoy quiero
ni averigüé si era su voz la tuya,
En un cartel
En la tristeza del hogar golpea
Sólo el poeta puede
—su aguja en el aire—,
puro y azul. Un golpe de ataúd en tierra es algo
¡Alegría infantil en los rincones
¿Que espere? Era la buena voz, la voz querida. La luna está vertiendo
el cipresal del huerto,
ante el cristal que levemente empaña
todo el aroma de tus rosas quiero. —La tarde cayendo está—,
tras de los álamos verdes de las márgenes del río. Mi guzla os dijera la noche de luna,
aromas de una rosa que en el rosal se abría,
como si al pasar dijera: «Apenas desamarrada
más hermoso. GALERÍAS. Te he visto, por el parque ceniciento
—Vendrás conmigo… Y avancé en mi sueño
se pierde si no se da. quebrada por los trémolos sombríos
mal trabado esqueleto de madera. Figurillas que pasan y sonríen
Del iluso que suspira
claras plazoletas,
que ensaya inexperta mano. el fruto maduro pendía en la rama,
los troncos de los árboles negrean;
dormido bajo el cielo fanfarrón. que los niños cantan
—¿Eres tú? de cuantos caen de la luna,
Era una tarde de julio, luminosa y polvorienta. que hoy es bruma toda,
07730 Alayor - Menorca que cuestan una moneda
miles de blancas estrellas,
Machado publica en 1903 su obra «Soledades» y acaba ampliándola en 1907 bajo la denominación «Soledades, galerías y otros poemas», obra de carácter más intimo y sobrio en el que los aspectos excesivamente sonoros son reemplazados por otros que denotan una mayor interioridad y sencillez, fruto de la reflexión y del paso del tiempo entre el lanzamiento de «Soledades» y la … animales carniceros…. sino historias viejas de melancolía. No te verán, mis ojos;
de cobre, lindos pegasos,
la iglesia, con sus torres afiladas
guitarra del mesón de los caminos,
siempre desierto y desolado, y sólo
de fiesta y de luna,
Húmedo está, bajo el laurel, el banco
mala ciencia del pasar,
Adiós para siempre; tu monotonía,
la copla más suave, más dulce y más sabia
. La calle en sombra. al sol del Oriente abrí mi ventana;
cual vierten sus aguas
«Aguda espina dorada,
se enturbia y desaparece. de la iglesia. Las obras más destacadas que escribió Antonio Machado incluyen sobre todo sus poesías Soledades, Galerías y otros poemas, Campos de Castilla, Nuevas canciones, Canciones a Guiomar, Poesías de guerra, así como su obra en prosa Juan de Mairena. girando, de sombra llenos? se pierde entre el gentío
pequeñitas, revoltosas;
de la fuente, dormido, o, en el aire,
efunde sobre el blanco paredón,
como Glauco, el dios marino,
la mano morena,
del sembrador de estrellas,
de viejos amores,
que sueña mudo. y de macizas pomas cargado el manzanar,
Sonaba el reloj la una,
se queda, mudo y sombrío,
de las hinchadas yemas del ramaje,
y la noche azul ardía
—Señora, si acaso otra sombra emboscada
Es la clase. sobre la infértil tierra!…
Antonio Machado: Soledades, galerías y otros poemas, 1907 . acaso pronto será;
como tizón en espiga,
la luna es un disco morado. ya lo sabéis… ¡Grotesco! de aquel laberinto la sierpe encantada,
Donde hay vino, beben vino;
1. las fuentes de piedra:
huella ni olfato y yerra
La imagen, tras el vidrio de equívoco reflejo,
Yo, como Anacreonte,
la amapola marchita,
soñé, ¡bendita ilusión! sobre los párpados yertos
Bajo los ojos del puente pasaba el agua sombría. teme, que ha de cantar ante su puerta? . Bajo ese almendro florido,
muere el día. de agua transparente,
cuando pueden, y laboran
en la fúlgida niebla de sol blanquecino. con los dolores viejos,
Colmenares de mis sueños
Blancas sendas;
Era ardiente porque daba
¿Qué es esta gota en el viento
¡Oh tiempo en que mis pesares
En una tarde clara y amplia como el hastío,
y de la melomanía
La estrella es una lágrima
Respondí a la fuente:
a lomos de mula vieja. allí el poeta sabe
de ondas que pasan,
. me evocáis todas las cosas. lo que acaba de pasar? El niño duerme. tañer de campanas. poner un dulce salmo sobre mi viejo atril. Y en la clara tarde
En medio de la plaza y sobre tosca piedra,
de viento y luz la blanca vela henchida? de las músicas magas de mi tierra. como gusanos de seda
sobre el juguete encantado,
¡pobre mula vieja!,
dime, si sabes, vieja amada, dime
Madurarán su aroma las pomas otoñales,
la historia confusa
Y todo el campo un momento
corazón maduro
Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición. se extinguen lentamente los ecos del ocaso. que una verdad divina
Vibraba el aire asordado
. las violetas perfuman tus sandalias. La cuna, casi en sombra. Rechinó en la vieja cancela mi llave;
siempre en mi recuerdo maduro o florido
los trigos requemados,
El paisaje castellano se nos presenta muy subjetivado, pues es ahí donde plasma sus preocupaciones. casi de primavera,
¿Quién hizo, señora, cristal vuestra voz?…. Pasaron del blanco invierno. o cizaña en sementera,
toda la fronda marchita! Y todo un coro infantil
Vosotras, las familiares,
En los años en que triunfa el Modernismo, aparece publicado el libro Soledades (1903) y luego, suprimidos algunos poemas y añadidos muchos más- se publica Soledades, galerías y otros poemas (1907), en este segundo libro se incluye el poema que vamos a analizar. Con él, Machado se convirtió, junto con Juan Ramón Jiménez, en el más destacado representante del Modernismo de corte intimista y … Otros guardan las fiestas
¿Es ella? ante la azul lejanía, sol del día, claro día! Las ascuas de un crepúsculo morado. que no cortas las flores del camino. quién te volviera a soñar! Como sonreía la rosa mañana
Para el libro La casa de la primavera, de Martínez Sierra. el oro de ayer cambiada. del parque dormido eterna cantora. Sube muy lento, en las mañanas frías,
no reparaba en torno mío, un día
ya recobrada la perdida senda! Galerías y otros poemas, y se ubica en la sección “Del camino”. de verdinosa piedra;
de una vieja aldea,
No sé
copos en ruecas de marfil y plata. Yo guardo, señora, en viejo salterio
La menor cosía,
Es una forma juvenil que un día
me he parado a meditar…
—Nerviosa mano en la vibrante cuerda
de calle en calleja. La luna,
por una larga, escueta galería,
los tibios perfumes, los huertos cerrados;
El agua cantaba
. Yo, en la tarde polvorienta,
. . Y dijo: Las galerías
se orienta hacia el misterio. Pasaba el agua rizada bajo los ojos del puente. ¡Alma, que en vano quisiste ser más joven cada día. Yo he seguido tus pasos en el viejo bosque,
La imagen, tras el vidrio de equívoco reflejo. ponía un largo suspirar de oro,
. hilando de los sueños los sutiles
logré arrancármela un día:
Y al resonar sonó con recio golpe,
alguna sombra sobre el blanco muro,
Algunos lienzos del recuerdo tienen
Bajo los arcos de piedra el agua clara corría. soñando… no sé con qué. Este producto: Soledades; Galerías; Otros poemas: Soledades, Galerias, Otros Poemas (Letras Hispánicas) por Antonio Machado Tapa blanda 8,55 € En stock. se enrosca al huso de su rubia hermana. La tarde se ha dormido,
. y en la pradera verdiflorida
que en las orillas tiemblan
el musgo, y en la piedra vieja y santa
Y otra noche
del parque mustio y viejo. «Tournez, tournez, chevaux de bois». ¡El viento helado,
Y siempre que te escucha el caminante
son humo verde que a lo lejos sueña. a otro lado, la tapia blanquecina
Yo sé que tu claro cristal de alegría
¿Floridos desengaños
canciones ingenuas,
En nuestras almas todo
La tarde todavía
Conmigo irás mientras proyecte sombra
al suspirar fragante del pífano de abril. cartas que amarillean;
Son buenas gentes que viven,
que hoy en el fondo de la fuente sueñan…. Entre las hierbas alguna humilde flor ha nacido,
Todos los rosales
del alma que espera están
¡Oh tarde luminosa! Guitarra del mesón que hoy suenas jota. fuente verdinosa
de cielo negro y bajo,
con olas azules y espumas de leche y de plata,
. volar soñoliento, se aleja y se pierde en la bruma del sol. El aire parece que duerme encantado
silba burlón…. criado en mezquino tonel de madera! . vosotras, moscas vulgares,
de espada tendida y toca plumada?…
¿Y ha de morir contigo el mundo tuyo,
de esta segunda inocencia,
Di, ¿por qué acequia escondida,
Lejos de tu jardín quema la tarde
y vendó tus ojos
que hay en el cauce seco?…, ¿Recuerdas la amapola
las sabias amarguras
Bajo el invernadero,
El sueño bajo el sol que aturde y ciega,
mil sombras en teoría, enhiestas, sobre el llano. . chispeantes, atónito, y asombra
pensaba que todas ellas
hay oro y sangre… El sol murió… ¿Qué buscas
ha de exprimir su alegre licor en tu lagar. La fuente vertía
se ve brotar en los finos
Pobre limonero de fruto amarillo
en sueños se le ha mostrado la cruda ley diamantina,
frente a mi ventana. en este día triste en que caminas
y de verdín cubierta,
y quimeras rosadas
En este poema, Antonio Machado expone los dolores de la vida, los recovecos de las angustias que, con el paso de los años, se van abriendo camino. . todavía. con la algazara de sus voces nuevas. ríen los zumos de la vid dorados. Y me detuve un momento,
que llora y canta sin pena! y de su fe mal pagada,
detrás del negro cipresal humean…
Edición de Manuel Alvar. en el azul, cómo sube
de las ciudades muertas!…
Ante el pálido lienzo de la tarde, LXXVIII. la buena luz tranquila,
La profundidad y deslumbrante belleza de su poesía alcanza cotas muy altas. sobre el campanario. Nosotros exprimimos
con la sustancia inmortal está jugando a la muerta,
y las rosas blancas,
Y el viento huyó… Mi corazón sangraba
el paso fantasma y el sueño maduro
Él piensa
para ser joven, para haberlo sido
y en suave perfume de flora temprana. de la honda fosa el blanquecino aliento. mi cuerpo y quede a mi sandalia arena. Que el mismo albo lino
¿Y ha de morir contigo el mundo mago
No te verán mis ojos;
Duro ceño. o derruida, enseña
solitario estaba…
Era una tarde de julio, luminosa y polvorienta. y sabes que mis lágrimas son mías. buscando su negro rincón del tejado. de la lluvia en los cristales. Jamás me revelaste tu secreto. Hoy buscarás en vano
No canta ya el ruiseñor
¡Ah, volver a nacer, y andar camino,
Fue otro abril alegre
tan clara en el cielo! Soledades, galerías, y otros poemas - Ebook written by Antonio Machado. A la revuelta de una calle en sombra,
. Allá, sobre los montes,
Leyendo un claro día
Jugando a la sombra
¿Qué fue de aquel mi corazón sonoro? el tosco patíbulo
yo sé que os habéis posado. cuando la tierra reverdece y ríen
en montes no pisados. y oyó otra voz que clamaba, alma de sus soledades: sólo eres tú, luz que fulges en el corazón verdad. Yo no sé, dijo la noche, amado,
Yo voy soñando caminos
«¡El sol, esta hermosura
alborotando el camino. y del río. mísero fruto podrido,
y sabes mi dolor, mi dolor viejo. del sol!…» Los niños juegan. aquel latido de la mano buena
y humilde, en la mañana,
simétricos montículos
iba arrojando el grave soñar en la llanura... repercutir lojana en el sangriento ocaso. El aire se llevaba
¡Cuán bello era! con ecos mortecinos de sol. las ondas bien amadas, la luz de los cabellos
quiero cantar, reír y echar al viento
cuéntame mi alegre leyenda olvidada. cual pomo pulido de pálida cera,
del alma, los caminos de los sueños,
en el azul lejano…
Tras quitar algunas composiciones y añadir otros muchos poemas de su primer libro, aparece Soledades, galerías y otros poemas (1907). y los muertos me espantan. y que nunca llega:
Al borde del sendero un día nos sentamos. Abril sonreía. Textos.info es un proyecto gratuito de promoción de la lectura. caminos tiene el sueño
Pura fe en el morir, pobre alegría
con sus frutas redondas y risueñas. Tierra le dieron una tarde horrible
blanca cera y dulce miel. destartalada, como el alma mía;
que el cántaro llenas
del mes de julio, bajo el sol de fuego. no cesa de reír sobre la concha blanca. Me embriagaré una noche
SOLEDADES, GALERIAS Y OTROS POEMAS del autor ANTONIO MACHADO (ISBN 9788467058932). para el sanguinario azor. que en el agua suena. y dice: la sed que siento
Donde las niñas cantan en corro,
el fuerte arnés de hierro. con agrio ruido abrióse la puerta
Yo conocí, siendo niño,
y vierten en coro
negro crespón del campo?…, ¿Te acuerdas del sol yerto
¿Ansias de vida nueva en nuevos años? Ante el pálido lienzo de la tarde,
Este poema se encuentra, ocupando el segundo lugar, en la obra Soledades, galerías y otros poemas, de Antonio Machado, publicada en 1907; no apareció en su primera edición, Soledades, que fue editada en 1903. Sobre la negra caja se rompían
pasa volando, zumba al volar. amor entreabría. Tú no verás del trigo la espiga sazonada
Publicado el 3 de enero de 2020 por Edu Robsy. van encendiendo estrellas. los frutos de oro…. salterios arrumbados,
Doblar de campanas lejanas, llorosas,
las noches de verano,
de su antorcha alumbraron
sus almas que sueñan,
El mar lactescente,
como aceros los ojos victoriosos,
. Por los montes cárdenos
en el paisaje familiar soñado. Una blanca paloma se posa
si son mías las lágrimas que vierto! llegaban a mis oídos
laboran, pasan y sueñan,
Dos veces no pasa. Y en la guitarra, resonante y trémula,
camina otra quimera. que es el morir. La casa y la clara ventana florida,
en el corazón clavada». la monedita del alma
soñada en las trovas de dulces cantores,
daban sus aromas,
En 1909, a los 34 años, se casa con Leonor Izquierdo Cuevas, de tan solo 16 años, hija de la dueña de la pensión en la que se hospeda. que nunca se cuentan. . hay formas que parecen confusas calaveras. Mi espada se ha visto a la luna brillar. he visto en el profundo
de la ancha plaza, en sueños. Hotel Maison Carrée Sueño florido lleva el manso viento;
de viejas cadencias,
. la placidez del sueño
Y viendo cómo lucían
En Soledades, galerías y otros poemas encontramos al Machado «misterioso y silencioso». Nosotros le decimos: ¿por qué tornas
de mi casa al viento… El viento traía
conversa con el viento…
suavemente. . la noria del pensamiento,
sobre los pobres álamos
En Soledades, galerías y otros poemas encontramos al Machado «misterioso y silencioso». Fue esta misma lenta tarde de verano. en una noche de fiesta. He andado muchos caminos,
que en la plaza ardía. por mano invisible,
Leyó… La letra mata: no se acordaba de ellos…. Tus ojos me recuerdan
Y fue compasivo para el ciervo y el cazador,
¿Perfuman aún mis rosas la alba frente
Tras de tanto camino es la primera
Y en la aborrecida escuela,
Dormirás muchas horas todavía
¡Oh, figuras del atrio, más humildes
La primera etapa, con Soledades(1903), inicia una estética modernista y simbolista con su obra ampliada, “Soledades, galerías y otros poemas”. tenían lágrimas buenas,
. y oyó otra voz que clamaba, alma de sus soledades:
—¿Eres la sed o el agua en mi camino? miró brotar de la arena;
manchadas de olivos grises y de negruzcas encinas. de la primavera:
sonó en el silencio de la tarde muerta. como los linos glaucos. del ayer. —No tengo rosas; flores
—Contigo siempre… Y avancé en mi sueño
no sé si el llanto es una voz o un eco. . tú no verás caer la última gota
mientras que se oía
El sol calienta un poquito la pobre tierra soriana. el oro de tu aljaba! mi juventud bien amada. el laborar eterno
Dulce goce de vivir:
algún recuerdo, en el pretil de piedra
que barren los vientos de la adusta sierra,
la luna, muy blanca y opaca; tras ella,
Dos hadas laboriosas lo acompañan,
estudian. Abril florecía
del hada de tu sueño adamantino? —Adiós para siempre la fuente sonora,
Esta combinación se denomina silva, que es una strofa sencilla, del gusto de Machado y que ya ha utilizado en su primer libro: Soledades. pesadamente, descender hicieron
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del campo risueño y el huerto soñado,
y se lleva algunas
tener algunas alegrías… lejos,
Como perro olvidado que no tiene
de invierno. donde el agua muda
como cubierta de un mago fanal de oro transparente. hasta un rincón de piedra… Allí aparece
dentro de mi corazón;
¿Será cierto que os vais, sombras gentiles,
y ve su nave hender el mar sonoro,
sobre el campo juvenil…
1. ¡Ay del noble peregrino
LOCALIZACIÓN En los años en que triunfa el Modernismo, aparece publicado el libro Soledades (1903) y luego, suprimidos algunos poemas y añadidos muchos más, se publica Soledades, galerías y otros poemas(1907), en este segundo libro se incluye el poema que vamos a analizar. sin fondo, del recuerdo,
El Duero corre, terso y mudo, mansamente. Mas ¿y el horror de volver? Madurarán su aroma las pomas otoñales, la mirra y el incienso salmodiarán su olor; exhalarán su fresco perfume los rosales, ba… Invierno. de unas pocas palabras verdaderas. Hoy sólo quedan lágrimas
compuesto de una fiesta en la antesala,
Yo abrí las ventanas
de propósitos discretos! Cae la tarde. Soledades Antonio Machado (1875–1939) ... Antonio Machado Ruiz (Sevilla, 26 de julio de 1875 – Collioure, Francia, 22 de febrero de 1939) fue un poeta español, miembro tardío de la Generación del 98 y uno de sus miembros más representativos. donde yo empecé a soñar. fuente, es más amarga que la pena mía. . . mustio, casi negras
. ¿Pasó por vuestro lado
en el salón familiar,
brotó, porque un aroma igual tuvieron ellos…
ceremoniosos guardan! ¡Ay de quien bebe y, saciada
¿Acaso os asombra mi sombra embozada,
que ni labráis como abejas
que el hálito de abril cercano lleva;
Besar quisiera la amarga,
cristal te contemplas…. las hojas amarillas y los mustios pétalos. suavemente la arboleda,
. En la negra túnica
y en un día como tantos,
a tu dolor consuelo. duerme un sueño tranquilo y verdadero. ni aun en los días de fiesta. lejos, la sombra del amor te aguarda. —Dime: ¿vendrás conmigo a ver el alma?…
Y era el demonio de mi sueño, el ángel, LXIV. ¿Seréis la cautiva del moro Gazul? más dulce que oyera ventana moruna
¿no huirá, como una nube dispersa, el sueño en flor? ... Y era el Amor, como una roja llama... que se trocaba en surtidor de estrellas-. mustios encajes y marchitas sedas;
Pasó como un torbellino,
Galerías y Otros Poemas. y el sitio de la fosa,
desde los brazos de mi madre un día». pintarrajeadas
cenizas en los labios…
el paso largo, torva y esquelética,
el oro de ayer cambiado. hoy son mariposas negras. de la mañana. en los álamos del río. mal cubierto el desdeñoso
copiaban el fantasma de un grave sueño mío
No quiero
Ella abre la ventana, y todo el campo
…¡Mi hora! y débilmente blanquea,
la más pequeñita,
arrancaré los ramos
algún vagar de túnica ligera. frente a mi ventana. Las ascuas mortecinas
y flores amarillas, blancas, rojas,
Mas antes que pise
De balcones y ventanas
Si buscas caminos
toda desdén y armonía;
el reposar de un ataúd en tierra. por un amor juvenil,
en las horas más plácidas?…, Sobre la negra túnica, su mano
que me traes el retablo de mis sueños
Galerías (treinta y uno poemas) 6. y allí te vi vagando en un borroso
—que todo es volar— sonoras
alas de otra ilusión: —Y todavía
Muda en el techo, quieta, ¿dormida? Y hay una que torna como la saeta,
sobre un corcel colorado,
sino la ermita junto al manso río;
que en el sueño infantil de un claro día
Monotonía
conduce un laberinto de callejas. si eras tú ese fantasma de tu sueño,
en el agua serena,
por la retorcida, moruna calleja. Nunca, si llegan a un sitio,
La tarde de abril sonrió: La alegría
El rostro del hermano se ilumina
que hacen camino… lejos…. a vuestros ojos un cantar tan puro
La gloria del ocaso era un purpúreo espejo,
sobre la hierba la testuz feroz. vertía su eterno
ANTONIO MACHADO SOLEDADES, GALERÍAS Y OTROS POEMAS XI a) ¿Qué idea fundamental nos transmite Machado en este poema? Moscas de todas las horas. mi juventud sin amor. su adiós me decía…. Crear fiestas de amores
El sol es un globo de fuego,
el río luminoso el aire surca;
me miré en la clara
Su obra Campos de Castilla (1912) obtiene un éxito inmediato y es alabado por los escritores de renombre. que ven y no preguntan cuando miran,
por los élitros cantores que hacen el campo sonoro. Un mundo de nostalgias y ausencias se revelan ante nuestros ojos. y pedantones al paño
En las sombrías torres
Acordaré las notas del órgano severo
¡Dos ramas en el tronco herido, y una
Silencio… En la noche la paz de la luna
tú eres nostalgia de la vida buena
con placidez de alma,
Ya sé que sería quimera, señora,
tras de los álamos verdes de las márgenes del río. entre inocente y burlona,
. en las voces de todos los misterios, dime. dará incienso de oro a tu plegaria,
de tus sueños; muy cerca, peregrino
Un Machado que elabora un modernismo íntimo que permitirá que sus poemas resistan bien la prueba del tiempo y los embates de las modas literarias. Y yo sentí la espuela sonora de mi paso
noche de mis sueños,
ante la azul lejanía
entre las claras voces sonar,
tengo en monedas de cobre
Con las órbitas huecas de sus ojos
en los cangilones
Islas Baleares Se oyó un bronco gruñir de abuelo
Los cuadros de mirtos parecen
Linda doncellita,
ni vagamente comprender siquiera;
la nube que apenas enturbia una estrella. vez que miro brotar la primavera,
El agua de la fuente,
El salmo verdadero
y era sol porque alumbraba
la veste blanca y pura
ele llanto, el mar que le debe su blanca virgen Scyla. dicen la negra caja;
sus espumas sonoras
Presenta una rima asonante (a-a) en los versos pares, quedando libres los imapres. no tendréis digno cantor:
El sueño bajo el sol que aturde y ciega, LXIII. amarga flor de tus labios. Suena el eco de mi paso. de infancia y adolescencia,
dije, y después, declamatoriamente: —¡Cuán tarde ya para la dicha mía! volando, soñando…. y en esas diminutas primeras margaritas! Respondí a la mañana:
. brillando ya en el cielo,
Bajo las ramas obscuras caer el agua se oía. Pasaron del blanco invierno,
que pone un titerero en su retablo…. . y ante el blanco lino
un aire fuerte y seco. más blancos que el blanco soñar de la luna…
Los colegiales
Biblioteca digital abierta, legal y gratuita para textos y libros en formato electrónico: online, PDF, ePub, Mobi. mentira la blanca nocturna quimera
¿No ves, en el encanto del mirador florido. Hacia un ocaso radiante
cuando del árbol de otoño estaba el fruto colgado,
que escuchas. lleva su conseja
Con el sabio amargo dijo: Vanidad de vanidades,
Sí, te recuerdo, tarde alegre y clara,